Ayuntamiento de las Rozas de Valdearroyo

Las Rozas De Valdearroyo

La situación en la ladera del casco urbano de Las Rozas supone que desde cualquier punto se descubra una amplia panorámica del área central del pantano del Ebro, con la península de La Lastra de fondo, que desde aquí parece una isla.


Las Rozas fue una población pionera en la industrialización de la comarca campurriana, aún antes que la propia Reinosa.


Desde la segunda mitad del XVII y hasta la posguerra Civil conoció una profunda transformación de su estructura urbanística desde un entramado de aldea rural a una ciudad industrial, de la que muy poco queda hoy. Hagamos un poco de historia.


Hacia el año 1.760, Luis Callantes Fonegra, cabeza de una saga de industriales afincados en Campoo, descubre y pone en explotación una mina de lignito que funcionaría con distintos altibajos hasta la Guerra Civil, sirviendo de combustible a las distintas ferrerías y vidrieras de la comarca. Algunas escombreras, bocas y taludes de las antiguas minas, junto a una esbelta chimenea de ladrillo que aún se mantiene en pie en la parte más alta del pueblo, recuerdan aquel pasado minero que en sus mejores tiempos debió de emplear a varios cientos de personas.


Cuando las ferrerías entraron en crisis y junto a ellas la extracción de carbón, se instaló la fábrica vidriera La Louisiana en 1.844. Nuevamente son los Callantes los impulsores de este proyecto empresarial que junto a la fábrica de "La Cantábrica" de Arroyo y a la "Santa Clara" de Reinosa habrían de formar el complejo vidriero más importante de la España de finales del siglo XIX. Las instalaciones se ubicaron en la parte baja del pueblo, junto al río Virgo, al igual que diversas viviendas para obreros y operarios.


En 1.894, se terminan las obras del ferrocarril hullero Bilbao - La Robla, que, en principio, supuso un aliciente más de cara al progreso de la industria y la minería de la zona. Su trazado atraviesa de parte a parte el casco urbano de Las Rozas y en la actualidad ha perdido prácticamente su función por lo que se está pensando en su rehabilitación como vía verde.


Sin embargo, toda esta infraestructura industrial en la que se sustentaba el grueso de la economía de la comarca de Valdearroyo y de zonas cercanas como Campoo de Yuso, Enmedio o la propia Reinosa se vino al traste hacia el año 1.918 cuando el ingeniero Lorenzo Pardo daba a conocer a toda la comarca el polémico proyecto de construcción del embalse del Ebro.


Inmediatamente la "Louisiana" cerraría sus puertas, al saberse en el área de anegación. Las explotaciones de lignito vieron muy reducidas sus zonas de extracción, lo que hizo que dejaran de ser productivas de cara a un mercado muy competitivo. Desaparecía parte del núcleo urbano que habría de reconstruirse más arriba, aunque muy diezmado, puesto que la emigración atacó fuertemente a la zona una vez desaparecida la industria. El resultado fue un pueblo nuevo, sin perspectivas económicas, que erecto desorganizadamente a lo largo del ferrocarril y de la nueva carretera que se construyó sobre el pantano.


Los principales edificios de la nueva población se concentran alrededor de la estación de FEVE, como el ayuntamiento, el consultorio médico, la escuela y la iglesia. Son edificios de cierto interés, en los que se reflejan lejanamente las tendencias arquitectónicas del historicismo y el regionalismo.


Destaca la iglesia, de advocación a San Pedro, construida en 1.946 en el más puro estilo neobarroco muy de acuerdo con los ideales del casticismo de la arquitectura española de posguerra.