Ayuntamiento de las Rozas de Valdearroyo

Arroyo

El referente natural de Arroyo es sin lugar a dudas el pantano del Ebro. Aquí se encuentra la presa de contención de los 540 Hm (cúbicos) de agua embalsados que ocupan una superficie de 6.253 ha. con un contorno de más de 80 km, lo que supone la mayor extensión de agua dulce de España. El cierre de la presa en el ario 1.947 supuso la desaparición total de cuatro pueblos (Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante) y la mutilación de otros ocho, aparte de la anegación de la vega que ocupaba todo el fondo del valle donde se desarrollaban la mayor parte de las actividades agropecuarias de la zona.


La resignación, la pérdida de memoria y la adaptación progresiva a nuevos medios de vida, como últimamente el turismo, han conseguido que desde Arroyo y los demás pueblos de las Rozas, Campoo de Yuso, Arija y Valdebezana se mire hoy con otros ojos a unas aguas tenidas hasta hace poco por hostiles.


Como contrapartida, el pantano del Ebro forma un paisaje de suma belleza, un lago artificial con unas peculiaridades biológicas únicas que le convierten en un excepcional ecosistema donde sobreviven numerosas especies de aves acuáticas entre las que destacan las anátidas como el pato colorado, el somormujo lavanco, el ánade friso, o las zancudas como la garza o la cigüeña.


En otro orden de cosas, destacamos la existencia de un importante bosque de roble entre Arroyo y la Ferrería cubriendo las empinaduras de la margen derecha del Ebro después de volver a ser río.


El recinto de la vieja fábrica de vidrio La Cantábrica se ve ocupado en la actualidad por un importante pinar compuesto con ejemplares de cierta envergadura.


Hasta el último cuarto del siglo XIX, Arroyo era un pueblo con dedicación exclusivamente agrícola y ganadera, formado por algo más de dos docenas de casas agrupadas en torno a la iglesia románica. Desde entonces y hasta un siglo después la fisonomía urbana de Arroyo se transformó radicalmente, primero a causa de la instalación de la fábrica de vidrio La Cantábrica y, más drásticamente, con la construcción de la presa del embalse y todas las infraestructuras y edificios necesarias para su control y seguridad. El resultado fue la creación de un núcleo de población nuevo, un híbrido de características urbanas y rurales.


En la parte oeste del pueblo existen aún los restos de la fábrica de vidrio La Cantábrica, fundada en 1.870 por Telesforo Fernández Castañeda.


La fábrica formó parte del complejo vidriero más importante del país en aquel momento junto a las fábricas de La Louisiana en las Rozas y Santa Clara en Reinosa. De su pasado productivo nos ha quedado recuerdo en el remate del tejaroz de algunas portaladas diseminadas por el pueblo, a base de piedras de vidrio en basto, así como tres edificios junto a la carretera donde se alojaban las antiguas oficinas que son una buena muestra de la aplicación del estilo modernista a la arquitectura de corte industrial.


Próximo a la presa creció otro barrio en la década de los cuarenta y cincuenta alrededor de edificios que venían a compensar en mayor o menor grado la construcción de la presa, como la escuela (hoy albergue), el antiguo cuartel de la Guardia Civil y la iglesia nueva. En esta última se retorna al lenguaje estético del eclecticismo más reaccionario, resultando un edificio lejanamente neorrománico mezclado con elementos recuperados del barroco castizo, tan en boga en la España de aquel momento.


En el barrio bajo, casi lamidos sus cimientos por las aguas del pantano, se encuentra la iglesia vieja de la Inmaculada Concepción. Tiene un origen románico, de un románico tardío del siglo XIH en el que se aprecian algunas características del gótico popular en el apuntamiento del arco triunfal y de la bóveda de cañón de la cabecera. Tiene interés la iconografía de los capiteles del arco triunfal (Crucifixión y lucha de un hombre contra una fiera) y la pila bautismal, también románica. La capilla norte y la espadaría son ya añadidos de época barroca, tal vez del siglo XVII.